El INFOMA (Plan de Protección Civil de la Comunidad de Madrid ante el Riesgo de Incendios Forestales) considera de Riesgo Alto las fechas que van desde el 16 de junio hasta el 30 de septiembre, conviene tener presente que ahora estamos ante uno de los momentos de mayor riesgo de la época veraniega.
Aunque todos los servicios de nuestra localidad y de la Comunidad de Madrid permanecen alerta, los ciudadanos podemos y debemos participar en la prevención de los mismos observando alguna de las siguientes pautas:
o Bajo ningún concepto se puede hacer cualquier tipo de fuego en el campo o en fincas aledañas.
o NO TIRAR COLILLAS NI VIDRIOS. Especialmente cuidado con tirarlas por las ventanillas los vehículos en las carreteras.
o NO ABANDONAR BASURAS, ni, por supuesto, quemarlas.
Si tiene una casa o finca en el campo, siga estas recomendaciones:
o Vigile que el tejado esté limpio de hojas y ramas secas.
o No arrojes basuras, restos vegetales ni cenizas, si no estás seguro de que estén completamente apagadas, en el campo.
o El perímetro de la casa o la finca debe estar limpio de vegetación herbácea o arbustiva. Debes tener presente que no se puede limpiar dicha zona quemándola.
Si paseando por el campo te sorprende u observas algún incendio, ten presente:
o Se ves humo o fuego, llama inmediatamente al 112, tratando de situar lo mejor posible el foco del mismo.
o Si el fuego es incipiente y estás seguro de que puedes extinguirlo, intenta apagarlo golpeando la base de las llamas con ramas.
o Si no estás completamente seguro de que puedes extinguirlo, sal del lugar huyendo siempre hacia abajo, y contra la dirección del viento. NUNCA HUYAS DEL INCENDIO LADERA ARRIBA.
o Si el fuego te alcanza y ves que puede rodearte, intenta situarte en una zona ya quemada.
o No intentes cruzar las llamas, si no tienes más remedio busca donde el frente de fuego sea más débil. En este caso, si puedes hacerlo, cúbrete con una manta o un objeto similar que pueda protegerte mínimamente de la radiación de las llamas.
o Si te encuentras en una casa que puede ser alcanzada por el fuego y no puedes salir, cierra puertas, ventanas y persianas y permanece en el interior. No huyas a través del fuego, la casa es más segura.
o Si vas al campo en vehículo, ten cuidado donde lo dejas. NO BLOQUEES caminos ni pasos, ya que en caso de emergencia impedirías el paso a los vehículos y equipos de extinción y socorro.
COMPORTAMIENTO EN UN INCENDIO FORESTAL.
En un entorno rural como el nuestro, es común que los vecinos participen activamente en las tareas de extinción como colaboradores voluntarios y espontáneos.
Creemos que es una actitud muy positiva de los morateños, pero eso no es óbice para que tengamos en cuenta que la extinción de un incendio forestal es una actividad muy peligrosa y que conviene seguir unas pautas de autoprotección muy rigurosas para evitar accidentes muy graves e incluso la muerte.
Desde nuestro servicio municipal de protección civil queremos haceros llegar unas recomendaciones de comportamiento en el entorno de un incendio forestal que se deben seguir rigurosamente para nuestra seguridad.
Insistimos que la participación en la extinción de un fuego forestal es un trabajo ciertamente peligroso.
Los incendios forestales más comunes en nuestra localidad son los de superficie o suelo, pero en algunos lugares puntuales como son Valdegatos y el Bosque pueden darse Incendios de Copas (arden principalmente las copas de los árboles propagándose el fuego muy rápidamente y por encima de nuestras cabezas, por lo que las situaciones de quedar atrapados por el mismo aumentan en una gran proporción).
Todos los incendios son peligrosos pero si se produce un incendio de copas estamos ante una situación crítica y en el cual no se pude hacer nada directamente. En ese caso habrá que huir hasta una zona segura que nos marcará la dirección operativa de la extinción.
Toda extinción de un incendio está dirigida por un profesional que muchas veces no vemos, suele ser dirigida desde el aire por el jefe de extinción desde un helicóptero que tiene una perspectiva abierta y técnica de la evolución del mismo, por lo que es la persona que da las órdenes de ataque y movimientos de los grupos.
Las extinciones donde participamos todos de forma espontánea por la confusión que crea la sorpresa e inmediatez que exige la respuesta, suelen ser muy desorganizadas y esa singularidad juega muy en contra de la necesaria coordinación que tiene que existir entre todos los grupos participantes.
¿Qué podemos y debemos hacer?
1º) Organizarse por grupos.
En primer lugar no actuar a tontas y locas, valorar nuestras posibilidades y la magnitud del incendio. Si no estamos seguros de que podamos extinguirlo tendremos que esperar a que lleguen refuerzos.
En un incendio de desarrollo hay que formar grupos. Nunca se debe actuar solo y no perder de vista a los compañeros del grupo.
Es conveniente organizarse dentro del grupo que se forme, de manera que uno de los integrantes en vez de dedicarse directamente a las tareas de extinción esté vigilando el entorno del mismo.
Una buena práctica es ir relevándose por turnos en esta tarea de vigilancia.
El integrante del grupo que se encuentre vigilando el entorno debe estar pendiente de los cambios en la línea de fuego en donde se encuentren trabajando; si están en ladera, en los objetos que puedan rodar desde arriba y dar la alarma a los que pueden sorprender, etcétera.
Intentará mantener comunicación con los responsables de la extinción.
2º) La Coordinación es fundamental. Seguir las instrucciones de los profesionales y de la jefatura de extinción.
La jefatura de extinción irá dando instrucciones a los grupos operativos a través de los Bomberos que estén participando o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de los responsables de Protección Civil. Seguir en todo momento las indicaciones sobre retirada, colocación y dirección de ataque en la extinción.
No actuar nunca de forma aislada, en todo momento debe existir comunicación con los grupos de dirección.
Por ejemplo, cuando nos encontramos ligeramente agachados, batiendo una línea de fuego, en una zona arbolada, si las copas se incendian, es muy posible que no nos percatemos que las llamas se sitúan por encima de nosotros. En esta circunstancia quedaremos peligrosamente rodeados.
3º) Trabajar con seguridad.
El manejo de herramientas requiere guardar una distancia de seguridad entre los actuantes, suficiente para evitar alcances o cualquier otro tipo de accidente.
Cuando nos movamos en una zona de extinción, no debemos correr, la pisada ha de ser segura y firme y evitar caídas y tropezones que pueden hacernos caer a la zona de llamas.
Al avanzar extinguiendo con batefuegos o ramas que hacen las veces de éstos, debemos guardar la línea de extinción y no avanzar dejando dedos o lenguas de llamas a nuestros lados.
La extinción siempre se realizará desde la cola hacia los flancos. NUNCA NOS COLOCAREMOS EN LA ZONA DE AVANCE DEL FUEGO, no sólo las llamas hacen daño, los humos pueden intoxicarnos.
Al portar herramientas punzantes o cortantes nunca las llevaremos al hombro. Las debemos portar del mango y a la altura del brazo.
Nunca estaremos trabajando alrededor de maquinaria pesada.
RECORDEMOS:
La extinción de los incendios es una actividad muy peligrosa y que debe ser realizada de forma coordinada bajo la supervisión y las órdenes del mando al frente de la misma.