SERVICIOS / Protección Civil / Recomendaciones ante el riesgo de incendios
 
 

Este año de 2005 se presenta con un importante déficit hídrico dado el poco volumen de lluvias acaecidas a lo largo del otoño, invierno y primavera.

Eso ha tenido una importante repercusión en la masa vegetal combustible de nuestro campo: Por un lado ha supuesto que el pasto haya crecido en menor medida y desde este punto de vista existe menor volumen de combustibles inflamables para favorecer la propagación de los incendios. Pero por otro lado la mayor sequía y, por lo tanto, el menor nivel de humedad en las especies vegetales supone una mayor vulnerabilidad ante este temido riesgo.

Las altas temperaturas del verano, y esa falta de humedad en el tejido orgánico vegetal favorece la pirolisis de la madera acrecentando su capacidad de inflamabilidad. Esta circunstancia hace que este verano sea especialmente peligroso para el desarrollo de fuegos de vegetación, por lo que debemos extremar las precauciones para no cometer errores que nos pueden costar muy caro, pues en definitiva, si se quema nuestro campo, es algo muy nuestro lo que se quema.

El INFOMA (Plan de Protección Civil de la Comunidad de Madrid ante el Riesgo de Incendios Forestales) considera de Riesgo Alto las fechas que van desde el 16 de junio hasta el 30 de septiembre, y Riesgo Medio desde el 1 al 15 de junio y del 1 al 31 de octubre.

Asimismo recordamos algunas limitaciones que dicha normativa, aprobada por Decreto 111/2000, de 1 de junio de la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, impone:

En Montes y Terrenos Forestales, y en una franja adyacente de 200 metros, durante la época de peligro alto y medio de incendios está prohibida la utilización del fuego en cualquier tipo de operaciones o actividades, así como almacenamiento, transporte y utilización de materias inflamables o explosivas, lanzamiento de cohetes, etc.

En terrenos no forestales, se precisará la autorización preceptiva del Ayuntamiento en zonas urbanas, y en terrenos Agrícolas el del Servicio de Agricultura y Mejoras Agroambientales de la Consejería de Medio Ambiente (Ronda de Atocha, 17, segunda planta en Madrid)

Aunque todos los servicios de nuestra localidad y de la Comunidad de Madrid permanecen alerta, los ciudadanos podemos y debemos participar en la prevención de los mismos observando alguna de las siguientes pautas:

  • Bajo ningún concepto se puede hacer cualquier tipo de fuego en el campo o en fincas aledañas.

  • NO TIRAR COLILLAS NI VIDRIOS. Especialmente cuidado con tirarlas por las ventanillas de los vehículos en las carreteras.

  • NO ABANDONAR BASURAS, ni, por supuesto, quemarlas.

Si tiene una casa o finca en el campo, siga estas recomendaciones:

  • Vigile que el tejado esté limpio de hojas y ramas secas.

  • No arroje basuras, restos vegetales ni cenizas, si no está seguro de que estén completamente apagadas, en el campo.

  • El perímetro de la casa o la finca debe estar limpio de vegetación herbácea o arbustiva. Debe tener presente que no se puede limpiar dicha zona quemándola.

Si paseando por el campo le sorprende u observa algún incendio, tenga presente:



  • Si ve humo o fuego, llame inmediatamente al 112, tratando de situar lo mejor posible el foco del mismo.

  • Si el fuego es incipiente y está seguro de que puede extinguirlo, intente apagarlo golpeando la base de las llamas con ramas.

  • Si no está completamente seguro de que puede extinguirlo, salga del lugar huyendo siempre a lo largo de ladera o hacia abajo, y contra la dirección del viento. NUNCA HUYA DEL INCENDIO LADERA ARRIBA.

  • Si el fuego le alcanza y ve que puede rodearle, intente situarse en una zona ya quemada.

  • No intente cruzar las llamas, si no tiene más remedio busque donde el frente de fuego sea más débil. En este caso, si puede hacerlo, cúbrase con una manta o un objeto similar que pueda protegerte mínimamente de la radiación de las llamas.

  • Si se encuentra en una casa que puede ser alcanzada por el fuego y no puede salir, cierre puertas, ventanas y persianas y permanezca en el interior. No huya a través del fuego, la casa es más segura.

  • Si va al campo en vehículo, tenga cuidado donde lo deja. NO BLOQUEE caminos ni pasos, ya que en caso de emergencia impediría el paso a los vehículos y equipos de extinción y socorro.



COMPORTAMIENTO EN UN INCENDIO DE VEGETACIÓN.



En un entorno rural como el nuestro, es común que los vecinos participen activamente en las tareas de extinción como espontáneos colaboradores voluntarios.



Creemos que es una actitud muy positiva, solidaria y responsable de los morateños, pero eso no es óbice para que tengamos en cuenta que la extinción de un incendio forestal es una actividad muy peligrosa y que conviene seguir unas pautas de autoprotección rigurosas para evitar accidentes muy graves e incluso la muerte.



Desde nuestro servicio municipal de protección civil queremos hacerles llegar unas recomendaciones de comportamiento en el entorno de un incendio forestal que se deben seguir rigurosamente para nuestra seguridad.



Insistimos que la participación en la extinción de un fuego forestal es un trabajo ciertamente peligroso.



Los incendios forestales más comunes en nuestra localidad son los de superficie o suelo, pero en algunos lugares puntuales como son Valdegatos y el Bosque pueden darse Incendios de Copas (arden principalmente las copas de los árboles propagándose el fuego muy rápidamente y por encima de nuestras cabezas, por lo que las situaciones de quedar atrapados por el mismo aumentan en una gran proporción).



Todos los incendios son peligrosos pero si se produce un incendio de copas estamos ante una situación crítica y en el cual no se puede realizar una extinción directa. En ese caso habrá que huir hasta una zona segura que nos marcará la dirección operativa.



Toda extinción de un incendio está dirigida por un profesional que muchas veces no vemos, suele hacerse desde el aire por el jefe de extinción desde un helicóptero que tiene una perspectiva abierta y técnica de la evolución del mismo, por lo que es la persona que da las órdenes de ataque y movimientos de los grupos.



Las extinciones donde participamos todos de forma espontánea por la confusión que crea la sorpresa e inmediatez que exige la respuesta, suelen ser muy desorganizadas y esa singularidad juega muy en contra de la necesaria coordinación que tiene que existir entre todos los grupos participantes.



¿Qué podemos y debemos hacer?



1º) Organizarse por grupos.

En primer lugar no actuar a tontas y locas, valorar nuestras posibilidades y la magnitud del incendio. Si no estamos seguros de que podamos extinguirlo tendremos que esperar a que lleguen refuerzos.


En un incendio de desarrollo hay que formar grupos. Nunca se debe actuar solo y no perder de vista a los compañeros del grupo.

Es conveniente organizarse dentro del grupo que se forme, de manera que uno de los integrantes en vez de dedicarse directamente a las tareas de extinción esté vigilando el entorno del mismo.

Una buena práctica es ir relevándose por turnos en esta tarea de vigilancia.

El integrante del grupo que se encuentre vigilando el entorno debe estar pendiente de los cambios en la línea de fuego en donde se encuentren trabajando; si están en ladera, en los objetos que puedan rodar desde arriba y dar la alarma a los que pueden sorprender, etcétera.

Intentará mantener comunicación con los responsables de la extinción.

2º) La Coordinación es fundamental. Seguir las instrucciones de los profesionales y de la jefatura de extinción.

La jefatura de extinción irá dando instrucciones a los grupos operativos a través de los Bomberos que estén participando o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de los responsables de Protección Civil. Seguir en todo momento las indicaciones sobre retirada, colocación y dirección de ataque en la extinción.

No actuar nunca de forma aislada, en todo momento debe existir comunicación con los grupos de dirección.

Por ejemplo, cuando nos encontramos ligeramente agachados, batiendo una línea de fuego, en una zona arbolada, si las copas se incendian, es muy posible que no nos percatemos que las llamas se sitúan por encima de nosotros. En esta circunstancia quedaremos peligrosamente rodeados.

3º) Trabajar con seguridad.

El manejo de herramientas requiere guardar una distancia de seguridad entre los actuantes, suficiente para evitar alcances o cualquier otro tipo de accidente.

Cuando nos movamos en una zona de extinción, no debemos correr, la pisada ha de ser segura y firme y evitar caídas y tropezones que pueden hacernos caer a la zona de llamas.

Al avanzar extinguiendo con batefuegos o ramas que hacen las veces de éstos, debemos guardar la línea de extinción y no avanzar dejando dedos o lenguas de llamas a nuestros lados.

La extinción siempre se realizará desde la cola hacia los flancos.
NUNCA NOS COLOCAREMOS EN LA ZONA DE AVANCE DEL FUEGO, no sólo las llamas hacen daño, los humos pueden intoxicarnos.

Al portar herramientas punzantes o cortantes nunca las llevaremos al hombro. Las debemos portar del mango y a la altura del brazo.

Nunca estaremos trabajando alrededor de maquinaria pesada.

4º Errores muy comunes:

Quedar atrapados en vaguadas (los puntos más bajos entre dos laderas), puntos de escasa resistencia a los vientos y para la convección, pasando el fuego a gran velocidad por las mismas.

Situarse en la zona de evacuación de humos. Los humos recordemos que son muy peligrosos y la causa de la mayoría de las muertes por incendio.

Avanzar en la extinción sin asegurarse que el frente de llama ha sido apagado efectivamente sin que puedan reproducirse las llamas a nuestra espalda.

No estar atentos a las descargas de los equipos aéreos. Es conveniente que ante la eminencia de una descarga de agua de una aeronave abandonemos el lugar de la misma. En caso de ser imposible, debemos tirarnos cuerpo a tierra, protegiéndonos la cabeza y al poder ser, refugiarse en contra del sentido de la descarga, ante un saliente seguro, por ejemplo una piedra. Pero ¡Ojo! Hay que valorar que esté bien asegurada al suelo, o si se trata de un árbol que no esté dañado por el incendio. Las descargas de agua pueden suponer la caída de altura de un peso considerable (pensemos que 1 litro de agua es aproximadamente un kilogramo y son muchos litros los que se descargan de una vez)

Si están trabajando tractores o maquinaria similar, no estar pendientes de las maniobras de las mismas. Se debe estar muy atento a las evoluciones de los equipos mecanizados. Nunca cruzar por debajo de un vehículo o maquina trabajando en un lugar irregular.

RECORDEMOS:

La extinción de los incendios es una actividad muy peligrosa y que debe ser realizada de forma coordinada bajo la supervisión y las órdenes del mando al frente de la misma.

 

 

Si desea este documento en formato pdf pulse aqui.

 
Portada Alcaldia Concejalías Actas de Plenos Convocatorias Animación Juvenil
Asamblea de Madrid                Archivo Noticias                Descarga Documentos
Infotronic Services [© Todos los derechos reservados 2003]